En América Latina, el total estimado de nuevas infecciones por el VIH en 2008 fue de 170 000 [150 000–200 000] y, en consecuencia, el número de personas que viven con el VIH asciende a 2 millones [1,8 millones–2,2 millones]. Según las estimaciones, aproximadamente 77 000 [66 000–89 000] personas fallecieron a causa de enfermedades relacionadas con el sida durante el último año.
Los datos más recientes sugieren que la epidemia se mantiene estable en América Latina. La prevalencia regional del VIH es del 0,6%, por lo tanto, la región se caracteriza principalmente por una epidemia de bajo nivel y concentrada.
En la región, el número de infecciones por el VIH entre hombres es significativamente más elevado que entre mujeres, debido en gran parte a la predominancia de la transmisión sexual entre hombres. En Perú, el número notificado de casos de sida entre varones en 2008 fue casi tres veces más alto que el número registrado entre mujeres.
Aun cuando la epidemia de VIH en toda la región se concentra fuertemente entre hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, profesionales del sexo y usuarios de drogas, sólo una pequeña fracción de los programas de prevención del VIH están orientados a estas poblaciones. En los últimos años, no obstante, México ha aumentado el financiamiento de servicios de prevención dirigidos a los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres.
La cobertura del tratamiento antirretrovírico en América Latina es superior al promedio mundial (del 54% en 2008) y, en general, es más alto en América del Sur que en América Central.
Dinámicas regionales clave
Los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres conforman la proporción más grande de las infecciones por el VIH en América Latina. Su probabilidad de contraer el VIH es de una en tres.
La prevalencia del VIH entre hombres que tienen relaciones sexuales con hombres varía del 7,9% en El Salvador al 25,6% en México. En Perú, el 55% de las nuevas infecciones por el VIH se produjeron entre hombres que tienen relaciones sexuales con hombres.
Se estima que el 29% de los más de 2 millones de latinoamericanos usuarios de drogas inyectables está infectado por el VIH.
Las epidemias entre este grupo de riesgo en la región tienden a concentrarse en el cono sur de América del Sur y en el norte de México, a lo largo de la frontera con Estados Unidos.
Seis países de la región ofrecen varios componentes de reducción del daño, aunque no existe una amplia disponibilidad del tratamiento de sustitución de opioides.
El porcentaje de la población femenina que se dedica al comercio sexual en América Latina varía del 0,2% al 1,5%. En Perú, el 44% de los hombres informó haber tenido relaciones sexuales con un profesional del sexo en el pasado.
Las encuestas de América Central han detectado una prevalencia del VIH entre profesionales femeninas del sexo del 4,3% en Guatemala y del 3,2% en El Salvador. En Argentina, la prevalencia del VIH entre profesionales masculinos del sexo (22,8%) parece ser significativamente superior a la registrada entre sus homólogas femeninas (1,8%).
Los nuevos datos sugieren que es posible que los programas de prevención del VIH estén teniendo un efecto en los profesionales del sexo en América Latina. En encuestas recientes, las profesionales femeninas del sexo en Santiago, Chile, El Salvador, Hondura y Guatemala comunicaron el uso sistemático del preservativo con los clientes, lo que ocasiona un descenso de las infecciones por el VIH.
Si bien la transmisión heterosexual del VIH fuera del comercio sexual sigue siendo limitada en América Latina, existe el riesgo de una propagación de la infección. Más de uno de cada cinco (22%) hombres que tienen relaciones sexuales con hombres encuestados en cinco países de América Central informó haber tenido relaciones tanto con hombres como con mujeres.
En Perú, las parejas sexuales femeninas de hombres que tienen relaciones sexuales con hombres representan el 6% de las nuevas infecciones por el VIH.
A medida que madura la epidemia, en general se amplía la magnitud de la transmisión del VIH. En Perú, diversas formas de transmisión heterosexual conforman el 43% de las nuevas infecciones por el VIH.
Es evidente que la carga del VIH está en aumento entre mujeres en América Central y entre las poblaciones indígenas.
Contacto:
Sophie Barton-Knott | tel. +41 22 791 1697 | bartonknotts@unaids.org | www.unaids.org
miércoles, 16 de diciembre de 2009
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